A veces creo escucharte, pero la lógica me dice que no es posible. Sin embargo, resuena tú voz por casa. Creo escucharte gritándome, como hacías tú siempre. Siento que las cosas se mueven o cambian de sitio. Era tú manía. Cambiar todo lo que yo había limpiado y puesto en orden. No. No nos llevábamos bien, para que negarlo. Éramos el perro y el gato. Pero yo tú perro y tú mi gato. Cierto es...que ahora recuperé la paz y la tranquilidad. Nadie me protesta ni me gruñe, todo es silencio .Pero dentro de ese silencio, noto tu presencia y sigo escuchando tus palabras hirientes. Es como si hubieran quedado grabadas en nuestro apartamento y formaran parte de mi ser y mi existencia. Quisiera no escucharlas, quisiera olvidar pero la vida es así de estúpida. Cuando la paz reina en tú vida, recuerdas momentos de angustia y los haces coparticipe de tú nueva vida.
La otra noche hablaba contigo y compartía sentimientos. Te contaba cómo iba a emprender mi nueva vida. Mi nueva vida sin ti. ¿Y qué pasó? Qué te enojaste. No te pareció bien mi plan. ¿Y qué hiciste? tirarme todos los marcos de fotos donde estamos tú y yo. Creí hasta escuchar tus palabras "ay Juana!!! Ay Juana!!!...nunca aprenderás" Era la típica muletilla que siempre decías. Y tienes razón. Nunca aprenderé. A partir de ahora prometo no contarte nunca más mis planes, prometo disfrutar del silencio. Voy por la casa, vagando...recordando...y haciendo planes. Ya no los digo en voz alta. Siento miedo de que me escuches decir que volveré a vivir de nuevo. A veces...las parejas aunque no nos llevemos bien, tenemos cierto apego, cierto enganche que en ocasiones es difícil de corregir. Y eso nos pasaba a ti y a mí. Yo sabía que la vida en común no era buena, que tú no me dabas buena vida y yo a ti tampoco. Pero seguimos juntos. Y yo ahora...sigo atada a ti. Como puedes ver...cada decisión, cada pensamiento y cada sentimiento lo comparto contigo. Y tú sigues enfadándote. El amor...es así de esa manera.
Pero pasaron los años y dejé de sentirte. Ya casi ni recordaba tú voz. Y la casa, estaba rebosante de paz y alegría.Tenía una nueva relación. Estaba con un hombre bueno y cariñoso. Había retirado todas las fotos nuestras, tu ropa, tus cosas…a veces creía sentir una corriente de aire frío, helado. Pero acepté que tú no estabas felíz con mi nueva vida. Pero…¿que daño podrías hacerme desde el más allá?
Esa noche, encendí velas en el cuarto. Nosotros hablábamos en la cama y hacíamos planes para el día siguiente. Era un ambiente calido y tranquilo, relajado y felíz. Hablamos hasta la madrugada, riendo y compartiendo. Y nos quedamos dormidos de puro agotamiento.
Y un aire frío impregnó la habitación. Las cortinas comenzaron a moverse al son del aire, que las empujó directamente hasta las velas.
“Un fantasma es una emoción totalmente deformada, condenada a repetirse una y otra vez hasta reparar la injusticia cometida.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tú opinión, me ayudarás a mejorar. Habla ahora...es tú momento y tú espacio. Te estaré muy agradecida sea cual sea tu opinión. Adelante!!!Atrévete!!!