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miércoles, 2 de mayo de 2012

Autopsias ilegales (Final)



Recibió la llamada de su amigo para decirle que habían entrado en el quirófano 6, tal como él había programado. La cosa parecía que iba por buen camino y quizás Alfredo no se había equivocado con su rocambolesca historia. Hacía días que no sabía nada de él, le había dicho que iba a un hotel, y que se pondría en contacto con él, pero ya hacía días de esto y no había vuelto a saber nada. Estaba preocupado pero él le había dicho que bajo ningún lo buscara, sería él quién lo llamaría. Si la cosa era como él se estaba imaginando, no solo estaba una persona implicada en esto. Por lo que Philips, no tenía más remedio que esperar su llamada. A pesar de su preocupación, no podía hacer nada más que esperar y pensar que Alfredo estaría bien.

Pasó cerca de dos horas cuándo volvió a recibir la llamada avisándole de que el quirófano 6 estaba libre ya. Apresuradamente fue hacía allí para retirar la cámara y ver qué era lo que había pasado. Estaba temblando cuándo llegó al quirófano. Estaba libre. Allí no había nadie y estaba todo  como lo dejan después de trabajar los forenses. Recogió la cámara y se la metió en la riñonera que tenía debajo de su bata y se dirigió inmediatamente hacia un lugar seguro para poder ver lo que había grabado.

La cámara recogía la entrada de Fidel y acto seguido la del jefe de planta de Roberto. En la camilla estaba el cadáver de una mujer. Los dos hombres comenzaron a discutir airadamente y Fidel le decía a Mauro que no era hora de lamentarse que ahora tenían que seguir adelante con el proyecto. La discusión subía de tono en un momento dado y Fidel decía que era el momento de realizar la extracción de órganos para donarlos inmediatamente o ya no estarían dentro del plazo correcto para hacerlo. Entre los dos hacían la extracción de varios órganos y los metían en sus correspondientes neveras. Aparecieron unas enfermeras y se llevaron los órganos. Entraron varias personas, todas de bata blanca y Mauro parecía que era el que llevaba la voz cantante.

- Necesitamos más órganos. Estáis haciéndolo demasiado despacio. Hay muchos donantes esperando órganos urgentemente. Tenéis un trabajo que hacerlo, cumplirlo. Hacerlo sin levantar sospechas, esta gente no merece vivir y nosotros somos personas ambiciosas. ¿Queréis cobrar? Pues nada de levantar sospechas, se acabaron las prostitutas, cargaros a otro tipo de personas, me da igual, padres de familia, borrachos, que parezca todo un simple accidente y que los órganos estén impolutos. Necesitamos corneas, piel, huesos, toda clase de órganos y tenéis que espabilar. No me importa quién caiga pero tiene que caer gente y ya, estamos faltos de todo.

Dicho esto, salió del quirófano.

Philips, miró la cinta varias veces y no salía de su asombro.El miedo recorrió su espina dorsal y se apoderó de él. Habían destapado una organización de tráfico de órganos en su propio hospital, con sus propios compañeros. ¡Eran todos unos asesinos!. Tenía que ir a la policía y hacerlo cuanto antes, y localizar a Alfredo, ahora realmente estaba preocupado. Esto no era un simple juego. El tenía razón, cuando vieron que Alfredo comenzaba a sospechar decidieron cargárselo pero les salió mal la jugada y solo resultó herido. Después volvieron a intentarlo y también fracasaron. ¿Y ahora?    Tendría que localizarlo y llevar la cinta a la policía. Salió del cuarto y se fue hacia su planta. En cuanto terminara su turno iría a la policía. Salió del ascensor y tropezó con un joven de bata blanca al que no conocía de nada. El joven, le apretó el brazo y disimuladamente le dijo que fuera hacia el baño. Philips se puso muy nervioso e hizo caso de lo que el joven le decía. Cuándo entró en el baño, el joven de bata blanca le dio un abrazo.

- Soy yo, Alfredo. No te asustes

- Joder tío vaya susto que me pegaste, ¿dónde estabas metido? No sabes lo que acabas de sacar a la luz, ni te lo puedes imaginar.

Los dos amigos, comprobaron que estaban solos y enseguida comenzaron a hablar atropelladamente. Alfredo, le contó que alguien lo había seguido hasta el hotel y entraron en su habitación pero él ya se había marchado por la escalera de incendios. Había estado viviendo en el hospital, en la zona de las máquinas. Se había puesto peluca y bigote y algunos retoques más para pasar desapercibido y había estado siguiendo a Fidel. El ya sabía que estaban detrás de algo muy gordo.

Decidieron salir e ir a la policía y entregar la cinta. Podían salir juntos porque nadie iba a relacionarlos. Alfredo estaba cambiado y no se le reconocía por lo que los dos amigos, salieron juntos del hospital como si hubiese acabado su turno. Estaban aterrados y cada paso que daban era dar un paso hacia la libertad, querían denunciar cuánto antes unos asesinatos, Alfredo sabía que habían sido muchos, pues estos días había tenido tiempo para investigar. Había descubierto, que Mauro, era propietario de un hospital en otro estado, y que los pacientes que allí estaban, muchos de ellos pagaban porque les dieran un órgano cuánto antes. Y eso, les había llevado a cometer toda clase de asesinatos. Les vendían los órganos y así sus cuentas corrientes se incrementaban. No tenían escrúpulos. Les daba igual prostitutas que amas de casa. Era una red muy bien montada dentro del mismo hospital. Y con la cinta de Phillips ya los tenían pillados.

Saliendo del hospital, tropezaron con Fidel.

-¡Que pasa chamaco! a dónde vas con tanta prisa.

 A Philips le pilló de sorpresa pero Alfredo tiró de él y lo metió en un taxi que estaba parado justo delante del hospital.

- Joder, estos están siguiéndonos.- dijo asustado Philips

- ¿A dónde vamos caballeros?-

- A la comisaría de policía más cercana.

El taxista, los miró por el espejo y sonrió. Nunca iban a llegar a su destino.



Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.
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Leonardo Da Vinci (1452-1519) Pintor, escultor e inventor italiano.


15 comentarios:

  1. Seguiré siendo donante sin miedo, me hice cuando trabajaba con máquinas, sabiendo que, en cualquier momento te puede pasar algo, y todos los órganos se pueden desperdiciar... y ahora todo el día en la carretera, pienso igual. Me ha venido a la memoria la película "7 almas", al principio no me gustaba, cuando fui intuyendo lo que hacía el protagonista, me quedé de piedra.

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  2. Impactante final!!! Ni de tu sombra te puedes fiar!!

    Besosssss!!

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  3. !!Hola,midala!!

    Q tensión,hasta el final me has tenido con los pelos como escarpias.Estupendo relato,el final ha sido buenisimo.
    Gracias por hacerme pasar tan buen rato.un millon de besos,Midala.

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  4. Impresionante, que miedo, caray, no nos podemos fiar de nadie, que rabia. milll besos

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  5. Hola guapa, vengo a leerte y me encuentro con esto,un relato que comenzaba dos entradas mas atrás, así que me he puesto a leer las tres porque la historia me ha atrapado desde el principio, y menudo final!!!!
    Si es que....que no es capaz de hacer el ser humano por dinero???
    Besos mil.

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  6. Los malosos siempre ganan, menos cuando son Teruel. Qué negocietes conoces doña Midala. O eres reportera en Comisarías o perteneces a la Banda del Cuco y te sabes todos los trucos para hacerte rica.

    Extraordinario relato. De los que más me gustan, con intriga y suspense.
    Un millón de besos, coruñesa.

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  7. ¿No llegaran a la comisaria?. Estos dos pobres terminan el la sala de autopsias nº 6.
    Saluditos.

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  8. Me ha dado pena que se acabara. Daba para más capítulos, pero supongo que te apetece cambiar de temas. Hay gente que dice que hacerse donante de órganos es peligroso porque te pueden matar para tenerlos. Pues ahora que lo pienso...ja, ja!
    Sigue entreteniéndonos con tu imaginación desbordante, Midala.
    Muchos besos, boniiiiiita, como dices tú.

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  9. Deseo pases un muy buen fin de semana
    Y hago lo posible para que vuelen hacia ti
    Estos mis sentimientos…
    En los ojos una sonrisa por simpatía
    En los labios un beso por valentía
    Y en el corazón un abrazo mimoso por garantía

    María del Carmen


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  10. Hola Midala, como hace algunos días que no entraba a los blogs, leí de un tirón tu cuento de tres capítulos, estos temas a uno lo ponen en alerta, pensar que puede pasar en la realidad y uno ni siquiera lo sabe, muy bien por la idea, un abrazo!

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  11. Me lo creo todo. Cualquier cosa es posible.
    La maldad humana no tiene límites.
    Ayer aparecieron otro montón de cadáveres colgando de un puente en una ciudad de México...

    Eso somos.

    Saludos.

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  12. Justo, justito cuando iban a abrochar la denuncia les tocó
    un taxista metido en la maniobra.
    Me gusta mucho tu desparpajo para contar.
    Beso

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  13. Se me pone la piel de gallina al leerte.
    La ambición puede llegar hasta extremos insospechados.
    Actualmente el tráfico de órganos es una gran fuente de ingresos. Mejor no saber los medios que utilizan para lograrlos.
    Pero tú te has acercado tanto a la realidad que estremece tu lectura.
    Te dejo un fuerte abrazo en el corazón.
    Kasioles

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  14. Jesusssssssssssssssss

    La maldad se esconde donde quiera y supera las acciones más brutales e insospechadas.

    Tremendo tu relato amiga.

    Te dejo mi abrazote


    P.D: Estoy algo mejor, a Dios gracias, te mandé email.

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