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jueves, 31 de mayo de 2012

Jodida vida



Siempre crecí pensando que hacer el bien al prójimo era un deber que teníamos las personas hacia nuestros semejantes. Mis padres nos habían dado una educación exquisita, eso es lo que comentábamos siempre mis hermanos y yo. Mamá siempre estaba preocupada por hablar con nosotros a todas horas y siempre dispuesta a escucharnos...daba lo mismo que fueran las cuatro de la madrugada y te atormentara algo...la despertabas y ella estaba allí a nuestro lado...escuchando...ayudando...dándonos consejos que a la larga nos servirían para crecer como personas. 

Pertenecíamos a una familia humilde. Mamá era ama de casa y papá zapatero. Zapatero de los de toda la vida. El arreglaba los zapatos de todos los vecinos y...de paso...también muchas veces arreglaba sus vidas. El siempre decía que las personas que están de cara al público tienen que saber escuchar y ser pacientes con sus clientes...la amabilidad era imprescindible para poder atender a su clientela....y el buen trabajo....así como muchas horas extras arreglando y remendando zapatos sin poner mala cara, tan solo porque la clienta al día siguiente tenía una boda y se había olvidado de ponerle tapas a sus zapatos. Daba igual, papá cerraba la zapatería y él se quedaba dentro trabajando, para que al día siguiente todo estuviera en perfecto orden y su clienta luciera los zapatos más limpios y hermosos de la boda. Teníamos una vida sencilla, no había grandes sobresaltos ni grandes lujos, pero no los echábamos de menos. Sabíamos que mis padres trabajaban mucho para darnos unos estudios y creíamos que eso ya era más que suficiente.

 Recordaré el 24 de junio toda mi vida. Era un día muy caluroso, yo iba de regreso a casa por un atajo, atravesando el campo. La carretera la veía a cierta distancia. De pronto oí un ruido espantoso y vi que un coche se había empotrado contra un árbol. A pesar de mis 15 años, supe lo que hacer enseguida, corrí como un loco hacia el coche. El corazón me palpitaba fuertemente y estaba aterrado, pero era el único que estaba en ese momento cerca. Cuando llegué allí la estampa que vi era espantosa. En el coche, había dos chicos atrapados. Sangraban abundantemente y a pesar de mi miedo, abrí la puerta e intenté sacarlos. Lloraba y gritaba y gritaba y lloraba mientras lo iba sacando del coche, primero al copiloto...y cuándo lo dejé sobre la hierba comenzó a arder el coche. Tenía el tiempo contado para sacar al piloto del coche o arderíamos los dos...era cuestión de minutos...quizás segundos...creo que mi histeria en ese momento me ayudó a sacar fuerzas de donde no sabía que tenía y saqué al segundo chico justo cuando el coche explotaba. Quedamos los tres extendidos en la hierba y pronto el humo llamó la atención de los vecinos...y enseguida llegó la ambulancia. Todo se resolvió satisfactoriamente y a pesar de que los chicos pasaron muchos días ingresados al final se recuperaron sin secuelas importantes. Por supuesto que en cuanto se recuperaron me dieron las gracias y una tarde salí con ellos a la ciudad y me invitaron a conocer a sus amigos. Todo el mundo me daba las gracias y me llamaban el héroe de la carretera, aunque yo no comprendía muy bien el por qué. Solo había hecho lo que había que hacer. Ayudar.

Si hace unas horas...me llegan a plantear si hice bien ese día en ayudar a esos chicos o no...Me habría enfado. En estos momentos les diría que era mejor no haberlos ayudado. Si ellos hubieran muerto aquel día, hoy yo estaría vivo. Es cuestión de elegir, o ellos o yo. Esos mismos jóvenes, a los que yo salvé la vida un día, decidieron que el mundo estaba en contra de sus ideologías. Ellos luchaban contra unas ideas que quizás eran su escudo para poder asesinar impunemente. Hablaban de independencia y de libertad, de palabras que quizás para ellos fueran hermosas... donde hablaban de justicia y paz...y las alzaban como palomas al vuelo, cuando en realidad, tan solo mataban por matar, eran asesinos a sueldo...asesinos sin cargos de conciencia ni remordimientos... manipulaban sus hazañas y sus hechos bajo las consignas de sus gritos de independencia...pero detrás....solo hay muerte.

Esos mismos jóvenes fueron los que pusieron una bomba donde yo ese día tomaba un café con unos compañeros. Allí dejamos nuestras vidas...nuestros sueños...los mismos jóvenes a los que yo había ayudado años antes...eran hoy mis asesinos.

Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.
Enviar fraseMarco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

22 comentarios:

  1. Te has superado, Midala. Porque eso que relatas es muy frecuente en Territorio Sioux y se ha producido varias veces. Personas que han salvado la vida de chicos o chavales y luego han sido asesinadas, muchos años después, por esos mismo en nombre de una inexistente Euskadi.

    Felicitaciones, y un millón de besos

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  2. QUE FUERTE CARAY, HAZ BIEN POR EDUCACION, PAGADO CON MAL POR CONDICCION. BESOS

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  3. Ya sabes que lo triste de esto es que paso y pasa de verdad. Lo reflejaste muy bien, es de suponer que algo así pensarían si pudieran.
    Saluditos.

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  4. La vida es un camino con muchas bifurcaciones, desgraciadamente tanto tu, como ellos os equivocasteis de camino.
    Un abrazo.

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  5. Je, Bravo! Ingenio en el cierre. Y la fluidez de siempre
    para narrar desde el cuento.
    Me recordó a una peli, la guerra de Charlie, o algo así. Al final hay una reflexión similar.
    Salud!

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  6. Recordé en los años setenta la época de la guerrilla, aquí en Argentina; colocaron una bomba en la casa de un militar matando a la familia. Lo hizo una compañera de estudio de una de sus hijas.
    Muy buen relato, triste pero real. Un beso

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  7. PUF! que fuerte!!!
    Parece imposible que pueda pasar algo así pero nuevamente la realidad supera toda ficción.

    Un fuerte abrazo :D

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  8. Ay, Midala, Midala...
    Jodida vida si, jodida vida, pero insistamos en hacerla mejor.

    Te dejo mi abrazo, no te olvido.

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  9. Magnifico relato, Midala. Cada vez son más interesantes y bien escritos. Este tiene un enseñanza pesimista, pero no siempre hacer el bien es mal recompensado. Eso es lo que todos esperamos cuando lo hacemos. Un beso fuerte.

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  10. Las cosas del destino, ese chico ya cumplio su misión en la vida, pero siempre hay que hacer el bien. De lo demás ya se encarga el de arriba. Vivamos lo más felices posible en amor.

    Besossss!!

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  11. Hoy nos has dejado una historia en la que la fatalidad es la dueña y señora...

    Un gran beso y que pases un feliz domingo!!

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  12. Aquí desde un tiempo a esta parte, los nacionalismos exacerbados, temas de tradiciones, ateísmo para unos y defensas para otros de las suyas, siempre con el miedo en el cuerpo a lo que pueda pasar, políticos corruptos, libertinajes, todos derechos y nada de obligaciones, un país maravilloso donde su historia es su mayor contribución al mundo, se ve desde mi óptica encima de un polvorín a punto explotar y romperse por los cuatros costados, no, no quiero estar aquí cuando llegue ese momento, algún lugar existirá donde las personas seamos personas, donde la envidia, el poder y la maldad no exista, aunque creo que eso es un imposible, ya que es inherente en nosotros mismos y donde vaya ahí estará, pero lo intentaré, esperando que algún día entremos en razón y podamos vivir en paz todo el mundo, la vida es corta y en cualquier momento puede ser truncada ¿porque acelerarla hacia el final nosotros mismos?
    esto es un parrafo de un escrito mio hace dos años, me lo has hecho recordar...escribes muy bién, y por aquí me quedo, siempre es bueno aprender y creo que de tí, aprenderé...un besote preciosa.

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  13. Hola vengo desde el blog Leo y comento , del que soy administradora junto con Nerim, a decirte que si te apecete paricipar en él y formar parte del grupo de autores estaremos encantadas de tener entre nosotros.
    Un saludo

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  14. Hola, he dejado un comentario pero no se si ha salido lo vuelvo a poner.
    Decía que vengo desde el blog Leo y comento , del que soy administradora junto con Nerim, a decirte que si te gusta y te apetece participar en él no tienes más que solicitárnoslo y te pondremos en la lista de autores.
    Un saludo

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  15. UNA vez leí en un tbo de zipi y zape, "si haces bien sin mirar a quien puede que te sacudan a base de bien".
    Lo siento alteza, no tengo mucho tiempo, ya sabes, cuando la vida está cuesta arriba, se tarda mucho más tiempo en llegar a los sitios.

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  16. Hola Midala, excelente relato, con las palabras justas, la intriga necesario y el final a aplaudir
    Un abrazo

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  17. Es fácil ser un valiente "soldado" en una lucha en la que tú puedes matar y a ti sólo te hacen prisionero.
    Te felicito por cumplir con tú obligación moral salvando a tus asesinos.
    La vida es jodida, que no es lo mismo que te la jodan.En fin...
    Saludos te mando al cielo.

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  18. Hola mi querida amiga, tras leer el relato, comprendo bien el título que le has puesto. La vida tiene cara y cruz. Excelente narrativa
    Gracias por tus palabras, me cuidas como si fueses mi mamá, y me gusta. Hacerse niños, de vez en cuando nos hace ser vulnerables
    Gracias otra vez
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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  20. Muchas veces siento que soy diferente y no se pero tengo tantas ganas de que una persona solo tenga ojos para mi y que solo este con migo

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  21. hablo en claves, soy gay y tengo pareja, pero se que el me engaña y yo lo amo, más no lo puedo dejar porque el me da más que buen sexo, me da una vida que muchos homosexuales quisieran tener, vivo como una maldita reina, todo el tiempo me drogo y bebo litros del mejor licor sean vinos coñags o whiskys, pero no he podido asimilar la situación y siento celos, lo quiero solo para mi el dinero es bueno las joyas los viajes son perfectos pero no me siento feliz

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    Respuestas
    1. Tú mismo lo estås diciendo...no eres felíz.Las drogas..la bebida..no te ayudan. Busca una solución...no lo vayas atajando. Recuerdas que las reinas...a veces..no son felices.Te dejo mi correo y hablamos todo lo que quieras!!!
      midalalopez@yahoo.es

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