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viernes, 13 de julio de 2012

Desayuno con mujeres




Iba a ser un bombazo. Habíamos quedado todas las mujeres de la familia, para reunirnos en un hotel de Francia. Sabíamos que algunas iban a tener problemas pues o los niños eran pequeños para dejarlos o el trabajo o mil disculpas que pondríamos pero...este año por fin íbamos a ir juntas a Francia. Nos íbamos a juntar diez mujeres, entre madres, hermanas, sobrinas y alguna que otra prima cercana.

Por fin llegó el día tan soñado. Yo quedé con mamá de recogerla en casa y ya íbamos juntas al aeropuerto. Mis hermanas iban por su lado y mis sobrinas harían lo mismo. Estábamos realmente nerviosas, parecíamos niños con zapatos nuevos y la ilusión nos hacía reír a carcajada sin tener ninguna excusa para esas risotadas nerviosas.

El hotel es espectacular. Mi hermana Ana, que fue la que hizo la reserva, se encargó de escoger un buen hotel, ya que era la primera vez que hacíamos este tipo de escapadas, queríamos que fuera algo único en todos los sentidos. Mamá pululaba por todas partes del hotel besuqueándonos a todas y riéndose a cada momento. Estaba pletórica de alegría. Pronto comenzaron a llegar mis sobrinas y mis primas, y como no, alguna de mis tías. Al final nos juntamos 15 mujeres, pues vinieron mis primas las de Valencia y las de Oviedo, mis tres tías y nosotras que ya éramos 6 hermanas. Estábamos muy alegres y decidimos que ese fin de semana sería inolvidable. Mi hermana Ana, tenía ya su itinerario previsto para realizar un viaje relámpago por Paris, que por supuesto era irnos de compras todas. Y lo hicimos por los alrededores de los campos Elíseos, que es donde se encuentran las tiendas más exclusivas, Nina Ricci, Coco Chanel entre otras. Fue una tarde divertida en la que nos gastamos muchísimo dinero, porque voy a decir lo contrario. Pero mamá nos animaba a todas a probarnos la ropa o las joyas y muchas de las cosas nos las regalaba ella. Siempre decía lo mismo "para una vez que logramos reunirnos...gastar lo que queráis". La situación de cualquiera de nosotras era buena económicamente y decidimos disfrutar de nuestro viaje de mujeres.

Durante la cena del viernes, todo fueron risas y bromas. El ambiente era de lo más cálido y acogedor. Nos encontrábamos muy a gusto todas juntas y hablábamos de todo y todas a la vez. Recordamos a la abuela y al abuelo que seguro que desde el cielo nos daban la enhorabuena por la buena idea de hacer un viaje todas las mujeres juntas. Los abuelos habían sido unas personas maravillosas que nos habían inculcado el amor a la familia y ahora los echábamos de menos. Bebimos quizás de más y reímos también de más, y a la hora de acostarnos, cada una se fue para su habitación feliz.

A la mañana siguiente, teníamos programado ya el itinerario y nos sentamos a desayunar todas juntas a las 9 de la mañana. Yo me senté al lado de mi madre y de mi hermana Berta. Estábamos todas cansadas pero radiantes de felicidad. Berta y yo comenzamos a hablar de mi marido  y de mis hijos, de los suyos y de su suegra....teníamos una conversación entre hermanas muy animada y dicharachera. Pero algo dijo Berta que no me cuadraba. ¿Como sabía Berta que mi marido trabajaba hasta tarde dos días a la semana? Directamente se lo pregunté a lo que ella se puso muy nerviosa. Ahí sí que yo comencé a ponerme tan bien un poco exaltada y a preguntarle porque lo sabía ella. La mesa quedó en silencio y solo se nos oía a ella y a mi discutir. Mamá se metía de vez en cuando por el medio para aplacar los ánimos, pero yo ya estaba muy nerviosa porque estaba viendo que algo ocurría y parecía que yo no lo sabía.

Berta se puso muy nerviosa y comenzó a gritarme:

- Pues si, es cierto, tú marido tiene una aventura, porque lo vi salir de un hotel hace dos meses por la noche.

El silencio era sepulcral. Toda mi familia miraba directamente a su desayuno sin levantar la vista. Se acababa de estropear todo nuestro viaje.

- ¿Quién era ella Berta? ¿Era más joven que yo? ¿Más guapa? dime lo que viste. - Le gritaba yo a mi hermana llorando. Y... ¡es que no me podía imaginar a mi marido poniéndome los cuernos!

Berta no sabía dónde meterse y ante mis súplicas y mis lloros, una de mis hermanas se levantó  dijo:

- Conmigo. Es conmigo con quién tenía una aventura.

Mamá se desmayó y yo salté por la mesa impregnándome de chocolate y bollos todo mi vestido de Chanel, pero fui directa a los pelos de mi hermana. No podía ser... ¡MI HERMANAAAA!!!

Y ahí se terminó nuestra gran aventura y nuestro viaje desde luego inolvidable. Cada una se hizo las maletas por su lado y nos fuimos marchando del hotel.

Mi hermana y mi marido tenían una aventura y era sabido por todo el mundo menos por mi madre y por mí. A partir de ese momento, dejé de pertenecer a mi familia y emprendí una vida en solitario con mis hijos, y por supuesto, con mis padres siempre a mi lado, pero de mis hermanas, me olvidé para siempre que por nuestras venas corría la misma sangre.

Lo que había comenzado como una aventura apasionante, había terminado como el rosario de la aurora. Desde luego...si lo que pretendíamos era no olvidarnos de ese viaje...¡Lo conseguimos!


El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.


24 comentarios:

  1. Oye yo que estaba pensando al principio del relato en un viaje a París que hicimos mi ahijada y yo solitas (pagué más de 300€ de exceso de equipaje a la vuelta, no digo más jaja).

    Menos mal que yo no tengo hermanas.

    Besos, guapa.

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  2. ¡¡¡Viaje Inolvidable!!!
    Lo que empezó en unión y risas, acabó en separación y pesadumbre.
    Muy buen Relato, maravillosamente narrado.
    Un abrazo.

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  3. QUE BONITO EMPEZO Y ME MAL TERMINO, LO SIENTO. NIL BESOS

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  4. Una historia como otra cualquiera de muchas familias, donde al final salen a relucir los trapos sucios...la aventura de una de ella con su cuñado,tampoco es de extrañar...un besote preciosa...como siempre me gustan tus relatos.

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  5. JODÓ, Midala, qué problemón ludico-familiar has montado.
    Ya lo decían los antiguos que poco hay que fiarse de las veleidades de las mulleres, pero es que tú las pintas como arpías traidoras. Claro que estas cosas también suceden y otras más complicadas se ha visto u oído.

    Bonito viaje familiar.

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  6. Menuda bomba esa reunión de damas !

    Mark de Zabaleta

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  7. ¡Hola, Midalita!Ya ando visitandoos y además de leeros, os contesto. Me ha encantado tu relato, sobre todo ese final de las hermanas tirándose de los pelos, me he reído mucho. Además he creído, por un momento, que hablabas de mí. Te cuento, somos 9 hermanas. En 2005, antes de que yo entrara en la fase cruda de mis enfermedades, hicimos las 9 un viaje a Estambul que fue maravilloso. ¡Pero no acabamos como en tu relato! Ellas siguen viajando juntas aunque yo ya no puedo seguirlas, ni siquiera haciendo lo que dice debajo del dibujo de mi última entrada en el blog Relatos. Gracis por tus visitas, tu cariño y tus ánimos. Muchos besos.

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  8. Un relato tragicómico este que nos regalas, Midala.

    Si no fuera porque conozco más de una historia real muy similares a esta, alabaría tu imaginación. Hay cosas que -a pesar de mis años- aún me cuesta entender.

    Un abrazo,

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    Respuestas
    1. Fijate Pedro...yo creía que era una historia muyyyy original jajjajajajajja y estoy viendo...que de original nada de nada.Fijate en los comentarios...varias mujeres se reunieron ya con familiares en hoteles lejanos para realizar viajes juntas,aunque solo sea eso...ya hay dos que lo hicieron,y ahora tú dices que conoces historias similares,osea...muyyyyyyyyyyy malllllllll jajajajjajajaja muyyy mal por Midalita!!!!!!

      Besitos Pedro,me parece increible que conozcas historias así y mássss a tu edad...lo que tú dices...

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  9. Se habrá comprado una peluca no? Menudo perifostio!

    Besotes!

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  10. Vaya MOVIDA!!!!

    Y como es la tradición aquí también parece que ella es la última en enterarse.

    Un viaje inolvidable!!

    Besos :)

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  11. Que hermana, si ya se habia comportado mal por lo menos hubiera esperado de finalizar al viaje
    Muy bien llevado Midala
    Un abrazo

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  12. Jesús jesús que textos. Esas cosas no se hacen a la familia hombre, que desconsideración y que tragedia para el resto de la vida.
    Que mala doña midala, ¿como se te ocurrió esta historia? jajajaj

    Saluditos.

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  13. Bueno Midala, qué fin de semana en París más Inolvidable!!
    Espero que al menos el tiempo acompañara, ¿o tampoco?

    Muy divertido. Besos.

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  14. Hay veces que las familias no saben comportarse. Cuando se reúnen puede dan lugar a este tipo de cosas. Por cierto me acabo de topar con tu blog que no conocía.

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  15. ¡Madre mia vaya viajecito!!! Yo si te felicito Midala...no me imaginaba algo así...ha sido toda una sorpresa.
    Te dejo un abrazo super positivo.

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  16. ¿Sabes? tu historia es genial y tu forma de recatarla más aún, te diré que no sé si es real o verdadera, pero, también te diré que en casi todas las familias ocurren éstos episodios ( nunca olvidaré el de mi padre con mi tía) , a quien mi madre amorosamente le había dado albergue luego de su separación, en fin, así es la vida, una jungla más peligrosa que la selva...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  17. no todo lo indeleble es candoroso je! Aprecio mucho
    la manera en que acercás el registro a la coloquialidad.
    Salud!

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  18. La familia a veces es mejor no reunirlas.....

    un fuerte saludo

    fus

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  19. Es que a quien se le ocurre irse con la familia...
    Mejor ir con cuervos.

    Saludos.

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  20. Mi querida amiga, no te voy a engañar diciéndote que he leído tu relato y hacerte un comentario. Estoy liada estudiando literatura clásica para escribir mejor.Estoy feliz en Argentina y Alma Mateos, es una gran hermana, amiga y maestra.De ella estoy aprendiendo.
    Discúlpame que no te lea, pero te quiero por lo que tú eres.
    Mil besos de ternura

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  21. Por suerte, no tengo hermanas...

    besos, Midala.

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  22. "La traición siempre llega de quién menos lo esperamos, pues de lo contrario, sería mera estupidez de nuestra parte"
    NAPOLEÓN BONAPARTE

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  23. !!Hola,Midala!!

    Un precioso relato,me ha gustado.
    Muchísimos besitos,midala

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