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sábado, 6 de octubre de 2012

No olvides despedirte de los muertos (Final)


Sonia salió de la casa aterrada y con un grado de ansiedad muy elevado. Decidió pasar por casa de sus ex suegros y contarles lo que allí había visto y vivido.

Los abuelos, escuchaban con los ojos abiertos y mudos de la impresión. Su hijo se había muerto y lo que le faltaba es que les vinieran contando historias. Necesitaban hacer su duelo y llorar a su hijo perdido, no que Sonia viniera contándoles problemas.Los que tenía...que los resolviera ella sola, ellos ya tenían bastante con lo suyo.

Decidió acercarse de nuevo a casa de Angel, a ver qué solución tomaban. Angel estaba sudoroso y abstraído. Daba vueltas por la casa sin saber qué hacer y solo hacía llevarse las manos a la cabeza y sollozar. En esa casa hacía una temperatura muy inferior a la que había en la calle. Angel comenzó a gritarle a Sonia, reprochándole la doble vida que había llevado con su hermano. Le echaba la culpa a ella de todo lo que estaba ocurriendo. Angel gritaba descontroladamente. La saliva salía de su boca al igual que sus palabras hirientes de una forma descontrolada. De pronto, la casa  comenzó a quedarse a oscuras, aún cuando fuera era de día. La casa estaba congelada y negra y de pronto las cosas comenzaron a moverse, las puertas a abrirse y cerrarse de golpe, los grifos se abrieron y el agua comenzó a salir. Sonia se acostó en el suelo sollozando de miedo y Angel se agarraba al pomo de la puerta como si eso fuera a salvarlo del fuerte viento que se levantó. El viento congelado tiraba las cosas y las zapateaba contra cualquier sitio. Todo salía volando para incredulidad  de los dos. Sonia se dio un golpe en la cabeza contra la esquina del mueble, y Angel salió dando vueltas por el pasillo. Se quedó tirado en el suelo rezando para que el fuerte viento cesara ya y miró hacia el baño. El cristal estaba empañado y se leía claramente: Sonia habla. Angel no comprendía que tenía que ver su ex mujer en todo esto pero estaba claro que iba a tener que hablar con ella muy seriamente así que cesara esta locura.

Todo paró cuando Angel leyó lo que había escrito en el baño. El frío y el viento cesaron y el caos reinaba en su casa, pero por lo menos podía andar... Se acercó a ver si Sonia se encontraba bien y al verla tirada en el suelo sollozando, se acercó y la agarró por los hombros con cariño.

- Ven...tienes que ver algo y explicarme. Creo que tú eres la que maneja estos hilos.

Sonia fue con Angel y al ver lo que ponía en el espejo se desmoronó.

- Es por mí por lo que tú hermano está aquí. Nunca creí en estas cosas Angel pero...ahora sí. Tú hermano no se puede ir y la culpa la tengo yo.

Angel la miraba sin saber qué hacer. Solo esperaba en silencio que ella comenzara a hablar y contara ese secreto que era el que hacía que su hermano no se marchara.

- Angel, tú hermano nunca quiso acostarse conmigo. Fui yo la que lo perseguí...lo acosé....mis ansias de poseerlo eran superiores a mí. Yo lo acosaba diariamente durante meses, y él siempre me rechazaba. Aquella noche que tú llegaste a casa y me encontraste borracha...desnuda...y él a mi lado...no nos habíamos acostado. El intentaba controlarme y meterme en cama antes de que tú llegaras. Pero llegaste antes de tiempo y creíste lo que yo tanto había deseado. Yo solo quería marcharme de tú lado y separarme de ti, para poder conquistarlo a él...pero él siempre me rechazó. Tú creíste que él se había acostado conmigo...y él nunca te lo negó. Te dejó hablar y explotar siempre. A mi favor, te diré que estoy en terapia con un psicólogo. Realmente llegué a acosar a tú hermano y hacerle la vida imposible. Vuestra relación ya estaba rota y eso terminó de rematarlo. Quizás cuándo se estaba muriendo era eso lo que quería decirte....

Angel la miraba horrorizado. Sus ojos estaban inyectados en sangre y sus puños se cerraban y abrían a una velocidad pasmosa. No podía creer lo que oía. Juan nunca se había acostado con su mujer y sin embargo no se lo había dicho. Había consentido que él le insultara y le pegara, que su relación terminara de romperse y todo por no contar lo que su mujer había estado haciendo con él. Acosarlo.

Angel pasó por encima de las cosas que había tiradas en el suelo y se dirigió hacia la puerta de la casa, la abrió y se dirigió a su ex mujer.

- Sal ahora mismo. Eres una cobarde. Dejaste que se muriera sin que yo fuera a hablar con él. Se murió sin que yo supiera de sus labios la verdad.

Cuándo Sonia iba a salir de la casa, avergonzada y cabizbaja, una fuerte luz inundó toda la estancia. La luz les cegaba los ojos y un fuerte olor al perfume de su hermano corrió por toda la casa. Angel sabía que era una locura pero habló en voz alta con su hermano.

- Juan, lo sé todo. Perdóname - exclamó llorando - Debí de ir a casa de papá y mamá cuando te estabas muriendo, debí despedirme de tú. Eras mi hermano. Lo siento, perdóname, te quiero hermano.

La figura de Juan, se dibujó al final del pasillo. Su cara expresaba tranquilidad y tan solo exclamó: te quiero hermano.

El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió. - Madre Teresa de Calcuta

21 comentarios:

  1. Anda, acerté!!! De esta me dedico a la videncia, jajajajaja.
    Me ha gustado Midala. Enhorabuena.

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  2. Al final no es todo como parece...y el tiempo o las circunstancia, pone a cada uno en su lugar...me ha gustado este relato, y te felicito...un besote preciosa.

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  3. Jodó, doña Midalita, qué relato a Edgar Alan Poe nos has traído hoy. Parece sacado de aquellos cementerios del XIX en donde los poetas románticos y borrachos se ponian a escribir.

    Excelente. Mis felicitaciones, galeguiña.

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  4. Sonia al final tuvo el valor de confesar esa pasión desatada por su cuñado, a ver si ahora sus suegros y su ex tienen la grandeza de perdornarla, como decía Teresa. Cometió un error y está arrepentida, es humana.

    Besos Midala!!!

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  5. Gram cierre final, Midala. Es ahora cuando la historia encaja sus piezas y se convierte -todo junto- en un gran relato.

    Un abrazo.

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  6. Un relato que cierra, Midala, no siempre se logra.
    Con respecto al perdonar... puede llegar a ser difícil, depende de la gravedad del hecho y de quién sea el que lo produjo.
    En fin... Un beso.
    HD

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  7. hola, quiero decirte que me gusto mucho tu blog, porque tienes un estilo único. ya tienes un nuevo seguidor.
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  8. Un fabuloso final como no hubiera imaginado. Me encantó. Muchos besos

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  9. Un maravillo relato con un final magistral. El perdòn es un sentimiento personal, depende de cada uno.

    un abrazo

    fus

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  10. Perdonar es una sensación solo comparable a que te perdonen.
    Parecen relatos de Lovecraft o Edgar Alan Poe

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  11. Me gustó tu relato, original, con un final inesperado, y el misterio que resulta tan difícil de lograr.
    Un abrazo

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  12. !!Hola,midala!!

    Una buena historia,muy noble la actitud del hermano q no quiso hacerle daño.El perdon nos libera.
    Explendido relato,muchos besitos ,midala,espero q todo este bien,preciosa.

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  13. Un relato estremecedor. Pobres hermanos distantes en vida por un mal entendido!!

    mis felicitaciones por haber sabido llevarlo con tanta precisión.

    Besos guapa!

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  14. SE observa la condición humana en este relato. Hasta dónde puede llevar una pasión, o un amor enfermiso. UN abrazo.Carlos

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  15. Pues vaya con la cuñada, Midala. La has hecho quedar como una mentirosa además de malvada, porque no le habría costado nada no decir que no era cierto. Buenos, estas historias de muertos y vivos, a veces son escalofriantes. Un besito, preciosa.

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  16. Excelente relato. Y estoy de acuerdo en que el perdón es una decisión y no un sentimiento... por eso en ocasiones cuesta tanto tomarla.

    Un fuerte abrazo.

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  17. Hola Midala, estoy regresando, al leer el comentario me parecio que estabas preocupada, no tuve un trabajo importante, fue todo bien. No tengo tu correo.
    Vamos a tu publicación, QUE GRAN FINAL!!!
    un abrazo

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  18. che, todo bien? porque leí que te lo preguntaban je.
    Espero que sí.
    Ahora bien, que buena mentira, que buena ficción, que
    admirable estu registro coloquial mujer.
    Mis mejores augurios para vos y tu pluma.
    Salud!

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  19. Que fantástico final para un relato estupendo, como siempre nos sorprendes con lo inesperado. Menuda cuñada... Saludos Midala :)

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  20. Excelente, a veces no hay que ser tan soberbios y dar el brazo a torcer, sino pude ser tarde y los espíritus se aparecen para solucionar todo. Saludos. PuertoArial.com

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